Me gustaría que algún día mis queridos políticos hicieran la arriesgada aventura de pasear por las calles de Barcelona, esa ciudad a la que dicen representar. Me gustaría que fueran una noche por el centro, donde pasan miles de personas a diario, pero hay unas figuras permanentes. Una mujer grandota que cada noche está ahí, sentada en la Avenida Pelayo,...